me inspira...

APRENDIZAJE CONTINUO.-

Entiendo la creatividad como los procesos en los que somos capaces de relacionar conocimiento de distintos ámbitos e integrarlos para dar respuestas a aquellas preguntas que, previamente, hemos sido capaces de saber formular. Es por ello que soy consciente de la necesidad de estar en contacto con diferentes disciplinas y autores, con diferentes fuentes de inspiración que nos permitan ir conformando una visión más clara del mundo complejo en el que vivimos. Solo integrando los diferentes puntos de vista seremos capaces de responder de manera sistémica a los grandes retos a los que nos enfrentamos como sociedad. Os dejo aquí algunos de los ámbitos que más me inspiran: 

ARTE.- 

No podría vivir sin música, toco el piano y me apasiona el arte de la primera mitad del siglo XX. Viviría en el MoMa de Nueva York debajo de los móviles de Calder. Que los seres humanos seamos capaces de dar sentido a través de nuestra más poderosa arma, que es la creatividad, me parece extraordinario. El arte como forma de expresar la realidad de una determinada época, como medio para explorar aquellos caminos que nos inquietan desde que tenemos constancia, de proyectar la esperanza de un mundo mejor. También el diseño, aquel que surge pensando a lo grande para cambiar el rumbo de las cosas. 

El cine de Zhang Yimou y Wong Kar-wai. Una serie: Abstract, de Netflix. Un libro: Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, y Gilles Lipovetsky como autor capaz de reflejar en esencia la sociedad actual. La arquitectura de Álvaro Siza y Alberto Campo Baeza. Dos arquitectos: Mies van der Rohe y Le Corbusier. Un escultor: Giacometti, y un pintor, sin duda, Picasso. 

CIENCIAS.- 

Nunca he llegado a entender muy bien porqué nos empeñamos en separar Arte y Ciencia. Como diría Eduardo Punset, el problema es que hemos ido incluso más allá y hemos jerarquizado los ámbitos de conocimiento. La razón por la que estudié Arquitectura fue que me parecía un campo en el que arte y ciencia se fundían. Me interesan especialmente la neurociencia, la economía y la sociología. Admiro profundamente a Robert Shiller y la aportación que hace a la economía del comportamiento, y he tenido la suerte de poder formarme con él en este ámbito. En cuanto a divulgadores neurocientíficos me quedo con Adam Gazzaley y Mara Dierssen.

FILOSOFÍA.– 

Me parece más necesario que nunca el desarrollo del pensamiento crítico. Estamos sometidos constantemente a estímulos e información, en la mayoría de los casos sesgada, y además todo va muy deprisa. Hemos perdido la confianza en muchos aspectos, y el progreso ha ido más rápido que la creación de sentido. Necesitamos volver a tener sentido de lo común, a tener propósitos claros y luchar juntos por una sociedad más justa, más libre, más innovadora y más feliz. Recuperar a los verdaderos influenciadores, a los referentes del pensamiento colectivo, se me antoja imprescindible. La filosofía para mí da respuesta a todo esto, y por ello, me nutro y me refugio en ella en los momentos más convulsos. Entre mis autores de cabecera se encuentran Gilles Lipovetsky, José Antonio Marina y Fernando Savater.